Desatando Energías Locales

Programa de Formación - Acción para Líderes Rurales

Introducción

Este programa busca mejorar la efectividad de los procesos de desarrollo en los territorios rurales, para lo cual fomenta la creación de habilidades y actitudes que les permitan a sus habitantes actuar colectivamente en torno al logro de objetivos comunes.

 

Se parte de la premisa de que todos los seres humanos tienen la capacidad de impulsar cambios y adquirir nuevas habilidades, pero esa capacidad debe ser “estimulada y fortalecida”.

 

Para que los habitantes rurales se desempeñen adecuadamente como gestores de cambio, es deseable que cuenten con conocimientos técnicos, pero estos no son suficientes. También deben tener interés en sí mismos y en quienes los rodean, y comprometerse con los intereses colectivos. Se requiere, además, que tengan energía para activar nuevos procesos y mantener vivos aquellos en los que participan, y valor para lanzarse en la aventura de buscar el “bien común”, que radica tanto en el crecimiento personal como en el colectivo.  

 

El Programa se diseñó con base en los siguientes principios:

  • El desarrollo es primeramente humano. Todo proceso de desarrollo debe centrarse en el ser humano. Este planteamiento apunta a una visión humana del desarrollo, que contemple el mejoramiento de la autoestima, la dignidad y otros valores humanos, así como la observancia de los deberes y los derechos, tanto personales como con el medio.
  • Se debe impulsar tanto el crecimiento personal como el colectivo. Se pretende que los encuentros o módulos del Programa se constituyan en espacios de crecimiento para personas involucradas en procesos de desarrollo, quienes, luego de participar en dichos encuentros, aplicarán en sus comunidades u organizaciones los nuevos conocimientos, lo que también favorecerá el desarrollo colectivo en comunidad.
  • La solidaridad es fundamental para el desarrollo. Este valor impulsa los vínculos humanos y el compromiso con el “bien común”. Constituye un “capital” para las comunidades, ya que les permite actuar bajo una racionalidad colectiva que captura energías que conducen a logros que van más allá del ámbito individual.
  • Es necesario fortalecer el liderazgo para el cambio. Para promover procesos de desarrollo que contemplen una visión humana y la participación de una población solidaria, se requieren líderes para el cambio: hombres y mujeres de todas las edades y todos los sectores, con valores y actitudes motivadoras, innovadoras y multiplicadoras.
  • Para potenciar el desarrollo se requiere una sociedad de aprendizaje. Una sociedad de esta naturaleza cuenta con la capacidad para garantizar un proceso continuo de generación y aplicación efectiva de habilidades y conocimientos y de su difusión hacia la población.

 

En esencia, persigue incorporar la dimensión humana en los procesos de desarrollo, reconociendo que esa dimensión es, no solo un componente esencial de esos procesos, sino el ingrediente que los hace viables. Pretende contribuir a lograr cambios en las comunidades rurales, a través de la energía desatada en el ámbito local mediante el crecimiento de las personas, la renovada confianza en sus capacidades, la solidaridad entre ellas y la búsqueda permanente del bienestar común.

 

Cómo utilizar este material 

 

Este programa no debe considerarse un producto acabado, sino, una propuesta que puede ajustarse y ampliarse. El contenido y secuencia de los encuentros o módulos fue diseñado con base en una experiencia concreta, y con el principio de adaptabilidad, por lo que su aplicación es flexible y debe adaptarse a las necesidades e intereses particulares de cada situación. Cada encuentro o módulo puede realizarse con independencia de los demás, de acuerdo con intereses particulares del equipo facilitador. Es posible realizar el ciclo completo de encuentros, únicamente parte de ese ciclo, o mezclar contenidos de diversos encuentros, según las necesidades.